Redes sociales: un saco sin fondo

Breve reflexión sobre un mundo dónde me enredé hace ya unos cuantos años. Afortunadamente de para mí.

Internet es algo así como un «saco sin fondo” y esa fue la sensación que tuve cuando empecé a trabajar gestionando redes sociales. 

Millones de contenidos publicados cada segundo por millones de usuarios ansiosos por compartir, ver y comentar. La vida frenética del mundo digital.

 

Hace años que soy testigo de la evolución de las redes sociales desde el punto de vista de quien trabaja entre bastidores. Observando y escuchando con atención lo que dice la audiencia, lo que hacen otros creadores y lo que hacen las plataformas sociales para mantener vivo ese torrente creativo y social que ha llegado a transformarse en nuestra nueva rutina cotidiana.

Hoy en día consultamos las noticias en Twitter, donde además se puede aprovechar para sacar a relucir tus mejores ofensivas a cualquier desconocido que piensa distinto. Sin duda una red social donde puedes sacar toda tu rabia.

También hemos cogido el gusto de compartir momentos de nuestras vidas en Stories de 10 segundos donde añadimos un sinfín de hashtags para que personas de cualquier lugar te regalen muchos «likes». Esta otra plataforma resulta perfecta para levantar el ánimo un poquito.

Por otro lado tenemos al gigante Facebook, que no deja de innovar para ofrecer la experiencia de usuario más completa del mercado. Donde sus desarrolladores lo tienen todo bien atado. Una red tan odiada como amada, por muchas personas es considerada como la red del «cotilleo», pero una gran herramienta para las marcas, que en cierto modo también cotillean.

En definitiva, Internet está plagado de «meeting points» para el deleite de cada público o necesidad social y de entretenimiento. Espacios virtuales donde sobran contenidos y ansia de ver. Solo falta tiempo real para llegar a conocer todo lo que esconde ese «saco sin fondo”.